Desarrollo infantil
Enfoque: Teoría de sistemas dinámicos
El desarrollo infantil es un proceso de cambios en
distintos niveles, considerando el plano individual y social. Los sistemas
dinámicos están definidos como cualquier sistema que exhibe cambios en el
tiempo. En la medida que éstos expresan patrones de comportamiento, surge el
escenario para aplicar los dispositivos conceptuales de la Teoría de Sistemas
Dinámicos (TSD) a la explicación de los procesos de cambio conductual durante
el desarrollo.
La aproximación de la TSD descarta enfoques teóricos
del desarrollo que apelan a la linealidad y predeterminación de los procesos de
cambio, posturas que contienen en su relato claves de orden teleológico, en
tanto se presume que en el desarrollo infantil existe un camino por recorrer;
ya trazado en dirección a un fin predefinido.
En esta teoría se destacan aportes muy relevantes de autores
como Esther Thelen, Linda Smith, John Spencer y G. Schöner.
Para Thelen, una vez asumida la postura de concebir el
desarrollo infantil como un sistema dinámico, se pueden unificar principios y
mecanismos claves contenidos en la TSD según su compromiso con los conceptos
de auto-organización y emergencia.
Auto-organización implica que la formación de patrones conductuales es una función de la cooperación
entre los subsistemas y su interacción con el ambiente.
Emergencia es un
concepto que atribuye a la interacción y dinámica interna de los sistemas una
tendencia natural a generar patrones.
De ambos conceptos deriva la idea que los sistemas son
auto generativos de nuevas condiciones para responder a las demandas
ambientales sobre la base de su actividad intrínseca.
Smith & Thelen [3] y Spencer se concentran en los
siguientes: Multicausalidad, Escalas de tiempo anidadas, Comportamiento
flexiblemente ensamblado y Cognición, acción y percepción corporizadas.
Multicausalidad: sostiene que los cambios propios del desarrollo son el producto de la
interacción de múltiples sistemas al interior de un sistema complejo, el cual
está abierto al ambiente. A la luz de este marco la TSD concibe la cognición,
los procesos de aprendizaje y el desarrollo.
Escalas de tiempo anidadas: Este principio está referido a que el cambio de la conducta ocurre a
diferentes escalas de tiempo.
Comportamiento flexiblemente ensamblado: la conducta es un ensamblaje derivado de la interacción
de los componentes de un sistema, relación que puede ser libremente combinada
momento a momento según las condiciones establecidas por la tarea, contexto y
la historia de desarrollo del sistema.
Esto se acompaña del hecho que algunas conductas son
estables y resistentes al cambio en cuanto a una tarea específica, mientras
otras configuraciones son inestables y fácilmente perturbadas.
Cognición, acción y percepción corporizadas.
Thelen y Schöner llevaron al terreno experimental este
tipo de postura, estudiando conductas de habituación en infantes. Para ello,
implementaron estudios que demostraron que en tareas de habituación, “los niños
se focalizan de ensayo a ensayo en percepción, atención y acción en contexto
para arribar a un tipo de decisión”
En esta línea, la posición de Spencer es que al
interior de la TSD, “cognición corporizada implica la concepción de
percepción, acción y cognición como un sistema que no puede ser fraccionado”
Por tanto la TSD hace uso de recursos teóricos y
empíricos, acompañados de estrategias metodológicas específicas, que han sido
fructíferas en la generación de avances en la descripción y explicación del
desarrollo infantil con un foco más explícito en los patrones de cambio y las
transiciones de la conducta que operan de manera sustancial en este ámbito de
la evolución del ser humano.
Referencia bibliográfica
López, A (2017). “Teoría de sistemas dinámicos y
desarrollo infantil. Una perspectiva desde la filosofía de las ciencias
cognitivas”. Obtenido: https://www.reem.cl/descargas/reem_v4n2_a5.pdf
Lozano, L (2014). “Enfoque sistémico del infante”.
Obtenido: https://www.academia.edu/8911569/ENFOQUE_SISTÉMICO_DEL_INFANTE
